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martes, 19 de noviembre de 2013

Esquiar en Madrid (Temporada 2013-14)



Como habréis notado en la última semana, el invierno ya se acerca. O quizás ya está aquí. Tras un otoño más cálido de lo habitual, en los últimos días han aparecido –por fin– las primeras nieves en prácticamente toda España. La sierra de Madrid ya luce una silueta blanca, la habitual durante los inviernos, y ello nos recuerda que la temporada de esquí ya está a la vuelta de la esquina. O lo que es más interesante para vosotros, es posible esquiar sin salir de la Comunidad de Madrid.

Pista de esquí en la estación de Navacerrada.
Debéis saber, en primer lugar, que las mejores, más grandes, y más famosas pistas de esquí de España están situadas en el macizo montañoso del Pirineo, en nuestro límite natural con Francia y Andorra, y también en Granada –en pleno corazón de Andalucía por curioso que os pueda parecer–, pues éste es el lugar donde se encuentra la montaña más alta de la Península Ibérica; el pico Mulhacén. Pongo a vuestra disposición un link en el que podréis tener más información sobre éstas (y todas) las pistas de esquí en España. Las complejas estaciones invernales del Pirineo presentan larguísimas pistas para disfrutar de la nieve, así como puntos específicos para distintas modalidades, ya sea esquí de fondo, alpino, snowboard, etc. Lo mismo sucede en la gran estación de Sierra Nevada –en Granada–, y por ello son los lugares que entendemos como los más adecuados y acondicionados para esquiar en España. Pero sin embargo también debéis saber que son muchas más las estaciones y los lugares que existen para la práctica de los deportes invernales, y que están repartidos por toda la geografía nacional. 

Sin embargo España, no lo olvidéis, es el sur de Europa. Quiero decir que las condiciones climáticas para que se produzcan intensas nevadas no son las más adecuadas del continente, o dicho de otra manera, son las menos favorables. Por esa razón debéis informaros de las condiciones “reales” de las muchas estaciones de esquí que hay en nuestro país antes de ir a ellas, y este consejo es especialmente importante en el caso de las madrileñas, pues dependiendo del clima no pueden garantizar la calidad de la nieve durante todo el invierno. Podrían estar parcialmente cerradas por falta de nieve, o completamente cerradas por mala climatología. Un vistazo a la web de la propia estación invernal puede ser suficiente.


En esta entrada os planteamos la posibilidad de esquiar en un día, sin grandes viajes al Pirineo (Cataluña o Aragón) o a Sierra Nevada (Andalucía) y sin demasiadas horas de desplazamiento. Sabed que hasta tres estaciones de esquí existen en las cercanías de Madrid. Al norte de la capital, en la sierra que nos separa de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, es donde están situadas todas. La fecha habitual para su apertura al público suele situarse en la primera semana de Diciembre, siempre que la cantidad y calidad de la nieve lo permita, y de momento parece que este año no se va a adelantar la fecha (a priori, abrirán sus puertas el día 6 de Diciembre). Es decir, hasta la primera semana de Diciembre, las estaciones de Madrid no estarán abiertas al público.

Pista de esquí y remonte en la estación de la Pinilla.
También debéis tener en cuenta que estas estaciones madrileñas no son de dimensiones gigantescas pues ni el tamaño ni la altitud de la propia montaña lo permite; pero sí que podréis practicar los deportes de invierno con total comodidad y modernidad. Otro dato a tener muy en cuenta, es que por su cercanía a la ciudad de Madrid la afluencia de deportistas es bastante elevada, y puede resultar especialmente incómodo los fines de semana y festivos. Por lo tanto, el consejo, es que en la medida de vuestras posibilidades acudáis a ellas en días “semanales” (el viernes puede ser un día fantástico), pues encontraréis menos gente tanto esquiando, como en los transportes públicos que os llevarán a ellas, que si lo hicieseis un sábado o un domingo.

La compra del “forfait” o “abono” para esquiar en cualquier estación española os da derecho a utilizar todas las pistas y sistemas mecánicos de remontes; pero además os otorga un seguro si sufrís algún accidente deportivo. ¡Atención!, para poder hacer efectivo este seguro debéis seguir escrupulosamente las normas y sistemas de prevención y seguridad de cada estación de esquí, y en cualquier caso, este seguro nunca será efectivo si el accidente deportivo se produce “fuera de pista(es decir, fuera de los límites señalizados de las pistas de esquí), o por incumplimiento de alguna norma de seguridad. En este caso, la responsabilidad legal y asistencia médica será del propio esquiador o deportista. Resumiendo, cumplid las normas, porque merece la pena, y una caída esquiando entra dentro de la más absoluta normalidad. Por último os quiero informar de que todas las estaciones disponen de servicio de alquiler de todo el material –incluidas las botas, pero no el resto de la ropa– necesario para la práctica de los deportes de nieve.



Plano de la estación de la Pinilla.
La Estación de esquí de La Pinilla es la más lejana de la ciudad de Madrid, pues está situada a unos 125 kms de la capital. Dispone de 24 pistas señalizadas, de distinta dificultad y longitud, y un total de 13 remontes. En total unos 20 kms. esquiables, siendo su pista más larga de 3,6 kilómetros. Cuenta además con un parque para snowboard que se ha remodelado hace tan sólo dos años. Se trata de una estación de tamaño mediano (en el cómputo de las pistas españolas), muy bien señalizada para la práctica de deportes y con buenas instalaciones. A su favor está el hecho de que es la que tiene la menor afluencia de público de las tres estaciones cercanas a Madrid, sencillamente porque es la más lejana a la capital. En su contra está precisamente esta lejanía, y por ello presenta el acceso más incómodo con transporte público ya que no presenta una alta frecuencia de autobuses desde Madrid. Además, para llegar a ella tendréis que combinar dos autobuses. El primero de ellos, de la compañía Continental Auto (Alsa) os llevará desde el Intercambiador de la Avenida de América hasta la localidad segoviana de Riaza en un viaje que dura aproximadamente dos horas. (Las plazas son limitadas. Si estáis completamente seguros de que iréis, comprad el billete al menos con un día de antelación). Una vez en Riaza, desde la propia estación de autobuses, existe un servicio gratuito de autobuses que os llevará directamente a la estación de esquí, siempre que hayáis comprado el “forfait” para el día. Éste se puede comprar en la oficina de Turismo de Riaza.



Plano de la estación de Navacerrada.
La segunda de las estaciones de esquí cercanas a Madrid es la Estación de esquí de Navacerrada. Quizás la más emblemática o famosa para los madrileños. Está situada en la Sierra de Guadarrama, concretamente entre los puertos de Navacerrada y Cotos. La estación nos presenta casi 11 kilómetros preparados para esquiar, y repartidos en 16 pistas de distinta longitud y dificultad; todo ello acompañado de 9 remontes mecánicos para ascender a las pistas. En conjunto es una estación mucho más modesta que la anterior en cuanto a tamaño, pero no en cuanto a instalaciones y servicios, que son muy aceptables. A su favor la cercanía a Madrid, el hecho de que todas sus pistas estén preparadas para esquí y snowboard, y la facilidad para llegar a ella con transporte público. En su contra la masiva afluencia de público los fines de semana y festivos, que genera no sólo masificaciones en las pistas, sino incluso problemas de tráfico en los accesos a la estación, y tal vez el tamaño de la estación, que no es suficientemente grande para tanto volumen de asistencia.

Para llegar hasta la estación de esquí de Navacerrada tenemos dos opciones de transporte público. La primera de ellas es el Autobús 691 de la EMT (compañía Larrea) que sale desde el Intercambiador de Moncloa (Isla 2, dársena 21) con una frecuencia de un autobús por hora los fines de semana, y de dos a la hora (por las mañanas) durante los días de semana. La otra opción de transporte público, un poquito más lenta, es el tren. Para llegar a la estación de esquí de Navacerrada con Cercanías Renfe, deberemos tomar la línea C8b (desde las estaciones de Atocha, Recoletos, Nuevos Ministerios o Chamartín) hasta la localidad de Cercedilla. Una vez llegado a Cercedilla, deberemos cambiar al conocido como “Tren de Cotos”, (línea C9) en realidad una especie de tranvía, que nos transportará los últimos kilómetros hasta la estación de esquí de Navacerrada en un pintoresco viaje por la sierra.



Plano de la estación de Valdesquí.
La tercera de las estaciones de esquí de la sierra madrileña es la Estación de esquí de Valdesquí, que está situada a tan sólo 80 kms. de Madrid, y a muy poca distancia de la de Navacerrada. Situada en la boca de un valle, sus pistas se reparten por las laderas de cuatro montañas, que convergen en la zona de servicios centrales de la estación. En total dispone de 20 kilómetros esquiables, repartidos en 27 pistas de diferente dificultad y longitud, con 15 remontes mecánicos para hacer ascender a los esquiadores. Presenta además un “snowpark” y un estadio de competición. A su favor presenta, como Navacerrada, la cercanía a Madrid y la disposición “protegida” del conjunto de la estación, gracias a su situación en el valle, e incluso una menor masificación en los días más concurridos. En su contra decir, que de acuerdo a esquiadores experimentados, algunas de sus pistas situadas a mayor altitud, pueden resultar difíciles si somos sorprendidos por ventiscas o malas condiciones ambientales, pues en este caso no se encuentran protegidas de manera natural por la montaña de las inclemencias del viento.

Para llegar a la estación de esquí de Valdesquí con transporte público también tenemos las dos opciones de autobús y tren. Si elegimos la red de Cercanías Renfe, el recorrido es exactamente el mismo que para ir a Navacerrada. Es decir, desde Madrid tomaremos la línea C8b hasta la localidad de Cercedilla, donde cambiaremos a la línea C9 o “Tren de Cotos”, que en este caso no abandonaremos en Navacerrada, sino que continuaremos en él hasta el final de su línea (18 kms en total.) en la estación de “Cotos”. Desde allí, ya tenemos el autobús lanzadera gratuíto para los dos últimos kilómetros hasta las instalaciones de Valdesquí. Si por el contrario, elegimos el autobús, la línea es, al igual que para Navacerrada, la 691 de la EMT (Compañía Larrea), que sale desde el Intercambiador de Moncloa (Isla 2, dársena 21). Desde Madrid hasta Valdesquí, que es la última parada de la línea, el tiempo aproximado de trayecto será de 90 minutos. Pero poned atención al comprar el billete o consultar el horario, pues no todos los autobuses de la línea 691 finalizan en Valdesquí, sino que algunos finalizan en la localidad de Navacerrada.



Por lo tanto, si os gusta la nieve y los deportes invernales, aprovechad la posibilidad que os brinda la sierra de Madrid: esquiar a poca distancia de casa, de una forma bastante cómoda y sencilla, y con acceso en transporte público. Eso sí, recordad que normalmente las estaciones de esquí madrileñas no abren antes de el día 6 de Diciembre (festivo en toda España) y que es muy importante comprobar y asegurarse de las condiciones del clima y la calidad de la nieve antes de asistir. Y tened en cuenta que estas tres estaciones, especialmente Navacerrada, puede contar con una afluencia de público exageradamente alta. ¡¡Disfrutad del esquí!!







IYP

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Celebrar Thanksgiving en Madrid (2016)

Esta semana se celebra Thanksgiving. O como decimos en España, “el día de acción de gracias”. Es posiblemente la más antigua de todas las fiestas netamente estadounidenses y también posiblemente una de las más desconocidas en nuestro país, ya que la mayoría de los españoles que han oído hablar de esta festividad, a menudo desconocen su origen. La razón es que  Thanksgiving no se celebra en España. Esta celebración tan sólo es habitual en Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico, y por esta razón los españoles no sabemos muy bien qué es esta fiesta, qué se celebra, o cómo hay que celebrarla. Evidentemente, por estas mismas razones resulta un poco complicado –la realidad es que cada vez es más facil– encontrar un lugar en Madrid donde nos ofrezcan la tradicional cena de este día.Y por las mismas razones os animamos a vosotros, estudiantes norteamericanos en España, a compartir, mostrar y hacer participar a vuestras familias "de adopción" y amigos españoles en esta fiesta para vosotros tan sentida.

The first Thanksgiving (Jean L. Gerome Ferris 1863-1930)
No pretendemos desde este blog explicaros a vosotros qué es Thanksgiving. Lo sabéis mucho mejor que nosotros. Pero sí que queremos daros una pequeña herramienta para que se lo expliquéis a vuestros amigos y "familia" española, y a la vez facilitaros la información básica sobre dónde o cómo celebrarlo en Madrid. Por lo tanto, en esta entrada os damos una breve información histórica para que la podáis compartir con aquellos que queráis, y posteriormente, al final de esta misma entrada, os dejamos información práctica sobre cómo y dónde encontraréis todo lo necesario para celebrar Thanksgiving en casa, o en alguno de los pocos restaurantes que lo celebran en Madrid. Como ya dijimos, es una fiesta que nunca se ha celebrado en España, y por tanto no es facil, pero tampoco es imposible.


El día de acción de gracias se ha convertido en Estados Unidos en la principal fiesta tradicional, familiar y laica. Nos cuenta la historia cómo hacia el año 1620 un pequeño grupo de europeos, principalmente ingleses y en menos cantidad holandeses, partieron en un barco –el Mayflower– desde las costas europeas hacia el continente americano, ansiosos de la libertad de culto religioso que no estaban encontrando en sus países de origen. Su destino parece ser que era Jamestown (en la actual Virginia), pero por las tormentas y la mala mar su barco fue desviado de la ruta. En noviembre de 1620 tocaban finalmente tierra en el norte de Plymouth (actual Massachusetts) donde decidieron fundar un asentamiento, de aproximadamente unas 300 personas.

Nos sigue contando la historia que el primer invierno al que tuvieron que enfrentarse nada más llegar fue especialmente duro. Las bajas temperaturas, el desconocimiento del lugar, y la inexperiencia de los colonizadores provocó la muerte de un gran número de ellos; bien por hambre, bien por enfermedades; diezmándolos a la mitad. Sin embargo, a la primavera siguiente los habitantes indígenas del lugar establecieron lazos de amistad con los recién llegados y les enseñaron cómo sembrar y cultivar el maíz, y cómo criar y cazar a los animales autóctonos. Fue así como en el otoño de 1621, después de una primera y buena cosecha, el Gobernador de los colonos proclamó "un día para dar gracias al Señor y regocijarnos después de haber recogido el fruto de nuestro trabajo". En un gesto de amistad, los colonizadores invitaron a los indígenas vecinos para celebrar juntos una fiesta, en la que compartieron pavos y gansos, venados, maíz, frijoles, calabazas, y frutos secos.

Un año después (1621) la fiesta no se pudo volver a celebrar debido a una pobre y mala cosecha. Sin embargo en 1623 el Gobernador decidió volver a celebrarlo y por ello proclamó el 30 de julio como el “Día de Acción de Gracias”. En esta ocasión, en realidad, se estaba celebrando el final de un largo periodo de sequía, pero también se quería agradecer a los vecinos indígenas su amabilidad por haber compartido sus conocimientos. Desde entonces la fiesta se celebró siempre que fue posible en esta área geográfica de lo que hoy son los Estados Unidos de América.

Menú tradicional de Thanksgiving.
La verdadera institucionalización de Thanksgiving como fiesta nacional norteamericana sucedió inmediatamente después de la unión de las primeras trece colonias. En 1789, el Presidente George Washington presentó ante el Congreso la propuesta para la celebración de un día de “acción de gracias y de oración pública”. La propuesta fue aprobada, y el primer día “oficial” de Thanksgiving fue celebrado el 26 de noviembre de 1789. En la proclamación correspondiente George Washington instó a los americanos a dar gracias a Dios por su protección, por la victoria en la lucha, por la libertad y por la paz y prosperidad en el nuevo país.

Sin embargo la festividad aún no quedó completamente fijada en el calendario. De hecho, no fue celebrada de manera oficial todos los años consiguientes. Sería en 1846, cuando Sarah Hale, editora del Godey’s Lady Book, comenzó una campaña para convertir el Día de Acción de Gracias en una fiesta nacional, hecho que no sucedería hasta justo antes del inicio de la gran guerra civil estadounidense. El día 3 de octubre de 1863, el Presidente Abraham Lincoln declaró la primera proclamación oficial del Día de Acción de Gracias desde la celebración en tiempos de George Washington. Y ahora sí, desde entonces la celebración nunca ha dejado de festejarse fijándose el cuarto jueves de Noviembre como día de Thanksgiving. El patrón general de esta celebración también se ha conservado igual desde el Siglo XIX. El menú básico, con pequeñas variaciones regionales, generalmente sigue consistiendo en pavo relleno al horno, salsa de arándanos, pan de maíz, boniatos y pastel de calabaza. 



La celebración en Madrid de Thanksgiving puede resultar un poco compleja. Por un lado, al no ser una fiesta habitual en el país, es complicado encontrar un restaurante donde preparen el menú; y por otro lado incluso algunos de los ingredientes necesarios para preparar la cena en casa pueden ser difíciles de encontrar. En ocasiones los arándanos, poco habituales en las tiendas españolas, y más difícil aún el pavo que rara vez se vende entero –listo para poder ser rellenado–. Por eso queremos desde este blog facilitaros un poco el trabajo, e incluso animaros a hacer partícipes a vuestras familias españolas en una fiesta tan importante para la cultura estadounidense.




TIENDAS Y SUPERMERCADOS en los que podréis encontrar los ingredientes para preparar la cena en casa –generalmente por encargo, así que no lo dejéis para el último día–.

Taste of America.
Calle Serrano, número 149. (Metro L6, parada República Argentina).
Calle Cea Bermudez, número 58-60. (Metro L7, parada Islas Filipinas).
Calle San Marcos, número 20. (Metro L5, parada Chueca)

The American Store.
Calle San Martín de Sales, número 3 - 5. (Metro L7, parada Islas Filipinas)

My american market.
Sin tienda física en Madrid, sólo para compras por Internet. (caro, pero efectivo). Sección especial para la celebración de Thanksgiving y otras festividades americanas.

Supermercados Sánchez Romero.
Varios supermercados que suelen tener todos los ingredientes, y que están repartidos por la ciudad: Paseo de la Castellana 196, Calle Sor Ángela de la Cruz 10, Calle Corazón de María 62, Centro Comercial Mirasierra en la calle de Nuria 59…

Supermercados de El Corte Inglés.
La mayoría de los centros comerciales de la marca El Corte Inglés tienen supermercados -generalmente en la planta baja o sótano-. En ellos, y más específicamente en la sección "gourmet" podréis encontrar sin gran dificultad los ingredientes necesarios (generalmente sólo durante las fechas cercanas a Thanksgiving).



RESTAURANTES donde podéis encontrar el menú tradicional de Thanksgiving –generalmente por encargo o con reserva–.

The American Club of Madrid.
Celebración de Thanksgiving en el Hotel Hesperia. El precio por persona oscila entre 38,00 y 80.00 € Imprescindible vestir de etiqueta, e imprescindible reserva previa. (Menú tradicional)

Restaurante Cornucopia.
Menú especial de Thanksgiving con varias opciones (46.00 €). En su web podéis acceder al menú en el link “menús”.
Calle Navas de Tolosa, número 9. Metro L3 y L5, parada de Callao.


Gumbo Ya-Ya
Restaurante de cocina tradicional sureña (Nueva Orleans). El año pasado ofreció un menú específico para la noche de Thanksgiving. Confiamos en que este año también lo hará, aunque de momento ni en su web, ni en su blog está anunciado. ¡estad atentos a su web!
Calle Pez, número 15. Metro L1 y L10, parada Tribunal. Metro L2, parada Noviciado.


Pecado Carnal.
Esta franquicia especializada en carnes se anima este año a celebrar Thanksgiving con un menú especial, y con unas condiciones especiales. En turno de almuerzo o cena, y sólo en su sede de Chamberí, menú "all you can eat".  (39.95€) 
Calle Covarrubias, número 24. (Metro L4, L5 y L10, parada Alonso Martínez)

NewYork Burguer.
Los varios locales que esta hamburguesería tiene en Madrid ofrecen desde hace varios años una manera barata y diferente para celebrar Thanksgiving. Su apuesta es una hamburguesa hecha a base de carne de pavo, con salsa de arándanos, y patatas fritas. Se acompañaba de Pecan Pie como postre.
Calle General Yagüe, número 5 (Metro L10, paradas de Santiago Bernabeu o Cuzco)
Paseo de Recoletos, número 4 (Metro L2, parada Banco de España).

Calle Miguel Ángel, número 16 (Metro L7, parada Gregorio Marañón)

Home Burguer Bar.
Las sedes que esta joven compañía tiene en Madrid ofrecerán un menú conmemorativo de Thanksgiving consistente en hamburguesas de solomillos de pavo con foie fresco a la plancha, manzana caramelizada y canela. De postre ofrecen tarta de zanahoria con relleno de grosellas, nueces de macadamia y naranja confitada. (13.50€ la hamburguesa, 5.00€ la tarta).

Calle Espíritu Santo, número 12 (Metro L1 y L10, parada Tribunal)
Calle San Marcos, número 26 (Metro L5, paradas de Chueca o de Gran Vía)


Tommy Mel's. 
Ofrecerá una hamburguesa de carne de pavo, acompañada de bonitao (sweet potatoes) y maíz, en todos los restaurantes que tiene en el centro de Madrid. Más información en su web, pues tiene promociones online.
Calle Pedro de Teixeira, número 8 (Metro L10, parada Santiago Bernabeu)
Calle de Hortaleza, número 34 (Metro L5, paradas de Chueca, Metro L1, L5, parada de Gran Vía)
Calle de Goya, número 5 (Metro L4, parada Colón)


Hard Rock Cafe
Menú especial de Thanksgiving. Es obligatoria la reserva previa, y el último día para reservar es el 25 de Noviembre. Más información: madrid_sales@hardrock.com (Precio del menú: 30.95€)
Paseo de la Castellana, número 2. (Metro L4, parada de Colón)

Taxi a Manhattan
Menú especial de Thanksgiving, consistente en pastel de pavo con stuffing, puré de patatas, verduras, maíz y tarta de calabaza.
Calle de la Basílica, 17. (Metro L6 y L10, parada Nuevos Ministerios)










¡¡Feliz día de acción de gracias!!

IYP









miércoles, 2 de octubre de 2013

Toledo: de vieja capital a Ciudad Imperial.

Visitar Toledo, al menos una vez en la vida, debería de ser obligatorio. Esta ciudad aparece por su inmensa belleza, y por derecho propio, en todas las guías de viajes. Y del mismo modo es una de las protagonistas principales en los libros de  historia de nuestra nación. Habitada desde el inicio de los tiempos fue un enclave importante para la cultura celta primero; ciudad del Imperio Romano después; la Nueva Tolosa para el reino hispano visigodo; sede de una importantísima Taifa musulmana; ciudad añorada, deseada y sentida para los Reinos Cristianos que la reconquistaban en el año 1085; lugar elegido por los Reyes Católicos para dirigir la nueva nación; capital del Imperio Español en tiempos del rey Carlos V… y aún ciudad decisiva durante la invasión napoleónica, o durante la gran Guerra Civil Española. Junto a todos estos hechos históricos de primer nivel, Toledo se hizo un gran hueco en los libros de historia gracias no sólo a ser la primera gran capital de un país unificado. En Toledo también se dieron cita, convivieron, se respetaron y se toleraron durante varios siglos cristianos, judíos y musulmanes. Por ello, al igual que Córdoba, comparte el título honorífico de “Ciudad de las tres culturas”, y su centro histórico ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. También existieron en la historia de la ciudad capítulos tan nobles y destacados como la creación de la escuela de traductores de manos del Rey Alfonso X llamado “el sabio”. Además, el asentamiento en la ciudad de los principales organismos y autoridades de todas las culturas y religiones que por la península han pasado, han hecho de la ciudad un increíble centro de cultura, religión y poder político, cuyo mejor recuerdo en la actualidad son los edificios, calles, plazas y ambientes realmente increíbles que en el centro histórico se conservan por docenas.

Vista panorámica de Toledo.
Toledo es hoy un increíble museo sin puertas; lleno de historia, cultura y arte, que bien merece una visita en la que no podemos dejar de perdernos por sus calles; visitar alguno de sus muchísimos edificios, monumentos y museos (algunos con más de 1000 años de historia); pero también probar sus mazapanes y sus elaboradas recetas de carnes de caza; sentir el espíritu del Greco o del Quijote; o admirar sus tradicionales y elaboradas artesanías y trabajos, que van desde las legendarias espadas de acero toledano, a los exquisitos broches y joyas damasquinadas



Por su tamaño y situación de cercanía a Madrid, Toledo es una ciudad ideal para visitar en un viaje, que tal vez puede tener una duración de un único día. Aunque también es absolutamente cierto que realizar una visita de una única jornada, supondrá inevitablemente restringir mucho las visitas, y dejar muchas, muchísimas cosas sin ver o visitar. Así que buscar alojamiento en la ciudad y extender la estancia en la ciudad, puede ser también una idea fantástica.

La ciudad de Toledo está situada en el centro geográfico de la Península Ibérica. Situada a tan sólo unos 70 kms. al sur de Madrid, Toledo es hoy la capital de la provincia homónima, y también la capital de la Comunidad Autónoma española de Castilla la Mancha. Para llegar a ella tan sólo necesitaremos un viaje en autobús de la compañía Continental-Alsa, que dura entre una hora, y una hora y media. El transporte se debe tomar en el Intercambiador de la Plaza Elíptica de Madrid, a la que podemos llegar en metro a través de las líneas L5 y L11. La otra opción de transporte público, con un precio ligeramente más elevado es el tren de Alta Velocidad. El viaje de ida y vuelta sólo se encarece ligeramente, pero el tiempo de viaje se reduce a unos 40 minutos. La estación de partida sería en este caso Atocha.


Quizás la primera aproximación perfecta a Toledo sería la de realizar una vista panorámica del centro histórico. La ciudad ha crecido con los siglos hasta el punto que le ha permitido el río Tajo, que la abraza por tres de sus lados. En el meandro formado por el cauce de este río se alzan la mayoría de sus monumentos, y se concentran sus edificaciones y calles (más bien callejuelas). Una vista, y una obligada foto desde la circunvalación de Toledo, se puede conseguir a través de los autobuses turísticos de la ciudad, o del tren turístico. En ambos casos, el transporte tiene su origen junto a la Oficina de Turismo situada ante la Puerta Bisagra, que tal vez sea el mejor lugar para iniciar la visita, y para conseguir un plano del centro histórico, con el que después nos orientaremos mejor, y que además puede ser uno de los puntos naturales de llegada (a pocos minutos), si caminamos desde las estaciones de tren, o de autobuses.

Calle en el centro histórico de Toledo.
Una vez que decidamos adentrarnos en el centro histórico de Toledo, es el momento de saber que va a ser más que necesario un mapa o plano de la ciudad, y que a pesar de todo, va a ser casi seguro que en el algún momento nos desorientaremos. El urbanismo de Toledo responde a la sucesiva superposición de calles, construcciones, culturas, y en definitiva de siglos… razón por la cual sus calles, callejuelas y callejones, nos van a transportar inmediatamente a otro lugar y a otra fecha. El urbanismo cristiano, judío y musulmán se mezclan como en ningún otro sitio de España en el centro histórico de Toledo. Encontraréis aquí las calles más estrechas que (quizás) jamás hayáis visto en vuestra vida, muchas de las cuales, además, nos llevan a patios o plazas sin salida. 


Puntos de referencia para orientarse, y lugares de obligada visita son la Puerta Bisagra: ¡y atención porque hay dos puertas de bisagra!, una moderna que se abre a recibir al visitante actual, y otra situada en su interior, difícil de apreciar por la gran reforma del siglo XVI, pero que es la original y se remonta al periodo musulmán de la ciudad. Entrando al recinto amurallado de la ciudad antigua por las “Puertas Bisagra”, podemos ascender hacia la parte alta de la ciudad utilizando la única calle que se habilitó para el tráfico de vehículos a motor, y que nos llevará hasta la Plaza de Zocodover. Pero antes de llegar a ella, a medio camino, y accediendo por las cercanías de la llamada Puerta del Sol, podremos visitar uno de los más notables monumentos de la ciudad: la Mezquita del Cristo de la Luz. Convertida hace ya siglos en iglesia, permite ver con claridad el espacio que fue un pequeño templo musulmán, construido siguiendo los dictados estéticos y de belleza que llegaban desde la que entonces era el gran referente cultural de la península: Córdoba.

En la Plaza de Zocodover –nombre de tradición árabe que, paradoja española, sirve para designar a una especie de plaza mayor castellana–, podremos tomar varias decisiones: aquí están algunas de las más concurridas confiterías y despachos de mazapanes. Por el Arco de la sangre llegaremos al magnífico edificio (y museo) renacentista del Hospital de la Santa Cruz. A escasos metros se sitúa el Alcázar de Toledo, el edificio más visible de toda la ciudad, y que es a la vez Museo del Ejército y Biblioteca Pública. Y por último, adentrarnos definitivamente en las más pequeñas y retorcidas calles que nos lleven hacia el verdadero corazón de la ciudad, siendo la mejor opción la Calle del Comercio, que como su nombre nos recuerda, es la más comercial de todas las calles del centro histórico, y que nos irá acercando a la Catedral.

Museo "Casa del Greco".
Otro lugar indispensable en esta visita a Toledo es su Catedral. El edificio, de un tamaño increíble y de temprano estilo gótico en su interior, es completamente imposible verlo en su totalidad, ya que está completamente “encerrado” entre casas y otras construcciones. Hemos de buscar su única torre, o entrar a su interior para poder hacernos una idea aproximada de su tamaño, y también (y sobre todo) de su riqueza: la Catedral de Toledo es la sede primada de España, y por ello históricamente ha acumulado exclusivos e increíbles tesoros. Si entráis, disfrutaréis de un gigantesco retablo completamente dorado con verdadero oro, de la visión del Transparente de Narciso Tomé, de varias pinturas de El Greco, o de la gigantesca Custodia que todavía se utiliza cada año en la procesión del Corpus Christie. 

La Catedral se asoma a la plaza del Ayuntamiento, edificio por cierto, diseñado y construido por el hijo de El Greco; y a través de unas escaleras situadas a su derecha, y un pasadizo al que se accede por la pequeña plaza posterior, podemos entrar en la parte Oeste de la ciudad. Aquí las calles nos van a recordar con mayor precisión el origen árabe y judío de estos barrios. Aprovechad para visitar alguna de las dos sinagogas que se conservan en la ciudad: la de Santa María la Blanca, o la Sinagoga del Tránsito. La primera un exquisito ejemplo de construcción medieval, y la segunda no menos exquisita, reconvertida en Museo Sefardí o de la cultura hispano-judía. Junto a esta última se encuentra la popular “Casa del Greco”, edificio histórico que ha sido acondicionado y reformado tratando de imitar el domicilio del pintor griego que vivió tantos años en Toledo. Y por cierto, en una de sus iglesias, la cercana de Santo Tomé, se encuentra una de sus obras más conocidas: El entierro del Conde de Orgaz


Sinagoga del Tránsito (Museo Sefardí).
Son muchas, muchísimas más las opciones que ofrece la ciudad de Toledo. Su puente romano de Alcántara, o el cercano Castillo de San Servando –por cierto, albergue juvenil por si alguien decide dormir en la ciudad–, o la monumental iglesia de San Juan de los Reyes Católicos. O el Hospital Tavera. O el edificio histórico de la Universidad. O la recién restaurada Mezquita de las tornerías. O el Museo de los concilios y la cultura visigoda. O el Museo del taller del Moro… y así podríamos seguir escribiendo y relatando en una lista casi sin fin.

Con todo este esplendoroso y riquísimo pasado, Toledo ha adquirido un carácter propio muy diferenciado. Se puede apreciar en sus manufacturas y artesanías, entre las que posiblemente encontréis sin esfuerzo algún recuerdo o regalo que os podréis llevar. Uno de los más turísticos, sin duda, es el de las espadas toledanas. Nos dice la historia y la tradición, que la combinación de los recursos minerales de esta ciudad, y la pericia de sus artesanos, junto con la fuerza y el agua del río Tajo, crearon desde antiguo una merecida fama de las armas que se fabricaban en la ciudad. Por eso hoy las tiendas están llenas de espadas (réplicas) y navajas, pero también armaduras, cascos y otros elementos bélicos que se pueden comprar en una muy amplia gama de precios y calidades.
También antigua es la tradición de la cerámica toledana. El pueblo musulmán dejó aquí una de sus mejores expresiones artísticas en el barro cocido y esmaltado, dando lugar a magníficas decoraciones, platos y azulejos de tradición mora. Junto a ello, quizás el signo más definitorio de la artesanía toledana, sea el trabajo de los damasquinados. Se trata de la decoración de objetos metálicos con decoraciones de oro (no necesariamente verdadero oro), siendo especialmente famosos los objetos de bisutería como anillos, pendientes, colgantes, y otras joyas.


Típicos "mazapanes" de Toledo.
Otro rico aspecto de la cultura toledana es la cocina. El alimento más famoso de la ciudad son los mazapanes; una especie de “falso pan” que se obtiene con la mezcla de almendras y azúcar, y es uno de los dulces más populares de España. Pero junto al mazapán, la ciudad destaca por la sabia preparación de las carnes de caza, y muy especialmente por la preparación de la carne de ciervo en muy distintas recetas. También por la conocida receta de Perdiz a la toledana.

Toledo es fácilmente visitable en cualquier época del año, aunque conviene tener muy clara una recomendación. Por su situación geográfica y su clima, si podemos, debemos evitar las fechas más duras del invierno, y las más duras del verano, pues su clima tiene una grandísima oscilación. En invierno el frío puede ser extremo, de la misma manera que en los meses más cálidos de verano las temperaturas pueden ser desagradablemente elevadas. Es absolutamente cierto que esto no va a impedir la visita, pero sí la puede hacer sensiblemente más dura o dejarnos una mala impresión. De cualquier modo, la ciudad no es especialmente húmeda ni presenta demasiadas lluvias, y tal vez el otro “pequeño-gran” inconveniente que podemos encontrar, es que es una ciudad llena de continuas cuestas, pero que merece la pena subir y bajar por ellas. 



Video promocional de la ciudad de Toledo.

I.Y.P.

miércoles, 25 de abril de 2012

Aranjuez, paraíso regio.


El Real Sitio y Villa de Aranjuez, pues éste es su verdadero nombre, es una de las poblaciones destacables de la Comunidad de Madrid. De origen antiguo e incierto, las primeras noticias notorias de Aranjuez provienen de la época de la Reconquista, pues hasta 4 veces hubo de ser conquistada la ciudad por los musulmanes, y otras tantas veces fue reconquistada por los cristianos. Desde 1178 la ciudad pasó a formar parte de la España Cristiana de manera ya definitiva, y con los Reyes Católicos; en el año 1489; en Aranjuez se modernizó un viejo hospital de la Orden de los Caballeros de Santiago para convertirlo en Palacio Real. Éste sería el verdadero motor y origen de la actual población. 

En 1561, el Rey Felipe II mandó construir allí un palacio, y desde entonces  aquella población quedó ligada a la Corona Española y a la historia de la Nación. Allí nacerán y morirán reyes y reinas; allí se decretarán leyes y acuerdos; allí se firmarán tratados, como el del 12 de Abril de 1779 por el que España intervino activamente en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos; allí se producirán motines que harían abdicar a Reyes (Carlos IV a favor de su hijo Fernando VII); o allí se contagiaría mortalmente, durante una epidemia de cólera, el Rey Alfonso XIII. Pero por encima de todos estos acontecimientos, fechas, e historias; dos razones principales hacen de Aranjuez una ciudad conocida y digna de ser visitada: la villa alberga un Palacio Real con exquisitos y bellísimos jardines, tal vez los más hermosos de España después de los de la Granja en Segovia; y todo el conjunto propició la creación del Concierto de Aranjuez, obra del Maestro Rodrigo, y pieza musical de fama internacional.

Palacio Real de Aranjuez
Aranjuez está situado a unos 46 kms. al sur de Madrid, y su población y término municipal se extiende a lo largo de la vega del río Tajo. La presencia del Palacio Real, con sus extensos y elaborados jardines que secundan y acompañan al río, ha provocado que desde el año 2001 la villa de Aranjuez tenga el título honorífico de Paisaje Cultural Patrimonio de laHumanidad, otorgado por la UNESCO. Y todo ello hace del conjunto un lugar fantástico para una visita, y para disfrutar del contacto directo con la naturaleza.

Para llegar hasta Aranjuez tenemos dos opciones principales de transporte público. La primera de ellas es el tren. Madrid y Aranjuez se comunicaron por ferrocarril ya en el año 1851, siendo de los primeros recorridos de España. Este hecho se debió fundamentalmente a la idea de facilitar el transporte de frutas, hortalizas y verduras que en gran número se cultivaban, y que debían ser llevados a los mercados de la capital. Vestigio de aquella época, es el turístico Tren de la fresa. Pero en la actualidad, la realidad es muy distinta. Aranjuez está comunicado con Madrid a través de la Red de Cercanías, concretamente en la línea C3. La frecuencia de trenes es altísima de lunes a viernes, y especialmente en las horas punta, con un tren cada 10-15 minutos. En las horas valle, y durante los fines de semana, la frecuencia desciende hasta un tren cada media hora aproximadamente, lo que sigue haciendo de este transporte una magnífica opción. La línea C3, con dirección a Aranjuez, se puede tomar desde Madrid en las estaciones de Chamartín, Nuevos Ministerios, Sol, y Atocha-Cercanías, y realiza el trayecto en un tiempo estimado entre 45 y 50 minutos.
La otra opción de transporte público es el autobús. Dos líneas hacen el recorrido entre la capital y Aranjuez. La primera de ellas es la línea 419, gestionada por la empresa Samar, y que con salida en la EstaciónSur nos llevará a nuestro destino. Hemos de prestar atención, pues la línea del autobús no finaliza en Aranjuez, sino que continúa hasta la población de Quintanar de la Orden. La otra opción en autobús es la línea 423, gestionada por la empresa AISA. Realiza alguna parada intermedia más que la opción anterior, pero por el contrario, sí finaliza en Aranjuez, sin opción por lo tanto de equivocarse de parada. En cualquiera de los dos casos, y teniendo siempre en cuenta que se está a merced del tráfico existente en la carretera, el tiempo estimado para el viaje es de aproximadamente una hora.

Plaza de Toros de Aranjuez
Una vez llegados a Aranjuez, las opciones que se nos ofrecen son varias. Tendremos la oportunidad de realizar alguna de las rutas a pié que se ofrecen desde la oficina de turismo, ya sean por la ciudad, o de las señalizadas por las inmediaciones de la población. Existe también la posibilidad de realizar travesías en barco por el río Tajo, o incluso de alquilar una piragua y practicar deporte sobre el mismo río, información que nos facilitarán en la Oficina Municipal de Turismo. Y además de todas estas opciones con las que disfrutar de la naturaleza, tendremos los principales reclamos turísticos de la ciudad: la visita al Museo Taurino, y la visita al Palacio Real y jardines.

El Museo Taurino de Aranjuez está situado en la propia plaza de toros, y ésta es una de las más interesantes de España. Fue mandada construir e inaugurada por el rey Carlos IV y su esposa María Luisa de Parma en 1797, aunque hubo de ser reconstruida parcialmente en 1829. El edificio es en la actualidad Monumento Histórico Artístico, lleva más de 200 años en uso; y es además una de las pocas plazas de toros que quedan en pie en todo el país desde del siglo XVIII. Aunque desde el exterior no os parezca espectacular, por su fachada sobria y sencilla, el interior os sorprenderá por su riqueza y belleza. Si os gusta la tauromaquia, o sentís curiosidad por conocerla, es una de las mejores opciones que hay en la Comunidad de Madrid. Las visitas son guiadas, excepto los miércoles, de 11.00 a 13.00 horas, en que son libres y gratuitas.


Jardines del Palacio Real de Aranjuez
La otra gran visita de Aranjuez, quizás inexcusable, es el Palacio Real. Situado en la convergencia de los ríos Tajo y Jarama, su historia arranca en la época de los Reyes Católicos, aunque las principales obras reales que hoy podemos contemplar responden a  la época de Felipe II, quien envió a trabajar a Aranjuez a los arquitectos más importantes del momento (Juan de Herrera y Juan Bautista de Toledo), y de la época de Fernando VI, y aún todavía algunos añadidos en época de Carlos III. Sin embargo, la actual decoración y disposición de las habitaciones todavía es la del siglo XVIII, época en la que el palacio vivió su mayor esplendor.
A destacar durante la visita varias ideas y espacios. En la planta de palacio se encuentra el llamado “Museo de la vida en Palacio”, en el que se atesoran curiosas piezas de la vida cotidiana de los Reyes. Destacan además el llamado Gabinete de Porcelana, y el Salón de los Espejos. Se aconseja fehacientemente pasear por los jardines, especialmente el jardín llamado “La Isla, que nos llevará por la orilla del río Tajo hacia una “ría” que nos separará de tierra firme, y donde todo el conjunto está ricamente decorado con fuentes renacentistas y barrocas, casi todas traídas desde Italia. Estos jardines son los más trabajados y elaborados de todo el país, junto con los del palacio segoviano de La Granja, si bien hay que decir que éstos de Aranjuez son más antiguos y únicos de la dinastía de los Austrias.
Museo de Falúas Reales
Otro espacio destacado es la conocida como Real Casa del Labrador. Este lugar responde a las ampliaciones del siglo XVIII llevado a cabo por la nueva dinastía (y aún actual) de los Borbones. A destacar aquí el extenso “Jardín del Príncipe”, con obras espectaculares como las propias puertas de acceso, la fuente de Apolo, o el estanque, y por supuesto la propia Casa del Príncipe, diseño del arquitecto Juan de Villanueva, autor de innumerables obras por Madrid, incluido el edificio del Museo del Prado. Por último, quiero destacar también un tercer espacio en esta visita, que es el Museo de Falúas Reales. Está situado en el jardín, y es la colección más espectacular de España de pequeños barcos y embarcaciones que han usado a lo largo de los siglos los Reyes de España.

La visita al Palacio Real de Aranjuez ha de realizarse con tiempo y calma por el propio tamaño del edificio y sus jardines, así como por la distancia entre los museos y lugares visitables. Tened en cuenta, además, que los horarios de visita varían a lo largo del año, en función de las horas solares, por lo que es conveniente y aconsejable un vistazo a la web de Patrimonio Nacional para asegurarnos de los horarios cuando estemos programando una visita. Y por último, sabed que podéis pagar la entrada sólo de aquello que queréis visitar, lo cual es mucho más conveniente. Es decir, la entrada a pagar se puede seleccionar de una larga lista, algo complicada en ocasiones, donde nos darán las distintas opciones de visitas: sólo palacio, palacio y jardines; palacio, jardines y museos; también al Casa del Labrador, etc…




Video de promoción turística de Aranjuez





I.Y.P.